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El Viaje del Héroe

A través de mi método, “El Viaje del Héroe”, te enseñaré a entrenar desde la base, a alimentarte con sabiduría y a cambiar tus hábitos, para llevar tu vida a un máximo rendimiento.
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Guía rápida para cambiar tus hábitos

Cambia tus hábitos de una manera saludable

No soy un gran seguidor del boxeo profesional, pero me encantan las películas de Rocky. La razón no tiene nada que ver con el deporte que practica, sino con la idiosincracia del personaje.

Rocky Balboa es lamáxima expresión de El Viaje del Héroe. Una persona que, pese a tener una vida mundana, incluso vacía, se agarra a un propósito, busca un mentor, y logra sobreponerse al miedo. Al final, logra su misión: coronarse campeón.

Pero básicamente, lo que me fascina de este luchador es lo que nos enseña con su conducta y su determinación. Aunque parece una persona simple, sus frases encierran una sabiduría tremenda, que lo convierten en un gran maestro. Y si no te lo crees, aquí tienes algunas de su extenso repertorio:

– “Hasta que no empieces a creer en ti mismo, no tendrás tu vida propia.”
– “Nada es verdadero si no crees en lo quieres.”
– “Si estás dispuesto a pasar por toda la lucha necesaria para llegar a donde quieres llegar nadie tiene derecho de detenerte.”
– “Si tu sabes lo que vales, ve y consigue lo que mereces. Pero tendrás que aguantar los golpes.”
– “Tu cuerpo puede aguantar casi todo. Es a tu mente a la que debes convencer”.
– “Todo campeón fue un día un contendiente que renunció a abandonar”.

Rocky, en sus frases, nos habla del poder personal, de la determinación, de la capacidad mental para seguir adelante… pero sobre todo, menciona constantemente el ingrediente mágico para cambiar tus hábitos, y con ello, tu vida.

El ingrediente mágico no es otro que CREER EN UNO MISMO.

Seguramente te preguntarás cómo aumentar tu auto-confianza, ya que se habla
mucho de la necesidad de una autoestima sana para poder avanzar en la vida y lograr nuestras metas. Bueno, piensa en lo siguiente.

A la hora de confiar en otras personas, no te basta con promesas, sino que quieres acciones coherentes con respecto a lo que esos individuos prometen. Si alguien se compromete contigo en algo, y te falla, te cuesta volver a confiar en esa persona. Dependiendo de las expectativas que tuvieras previamente, esa confianza puede tardar mucho en recobrarse.

Ahora, imagina que esa persona que te ha prometido algo, que ha establecido un compromiso importante contigo, no es otra que tú mismo. ¿Cuantas veces te has propuesto empezar a hacer ejercicio, comer más saludable, comenzar un determinado proyecto o estresarte menos? Cada año nos marcamos un propósito que generalmente definimos con mucha ilusión, pero que vamos posponiendo hasta que se diluye en el tiempo, como si jamás hubiera estado presente en nuestra cabeza.

Cada vez que te prometes algo, y no lo cumples, desciende tu autoestima, dejas de confiar en ti y en tus posibilidades. Y esto, es la situación habitual en nuestras vidas.

¿Y cómo podemos empezar a cumplir nuestras promesas con nosotros mismos?
Solo hay un camino, CAMBIANDO TUS HÁBITOS.

 

¿QUÉ ES UN HÁBITO?

La definición que nos da la RAE sobre la palabra hábito es: “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originados por tendencias instintivas.”

La definición no puede ser más acertada. Somos vagos por naturaleza, estamos hechos así. Es mejor repetir que pensar cada vez.

Y ése es precisamente el objetivo de establecer hábitos, dejar de pensar, ponernos en modo automático. La razón es muy sencilla: no gastar nuestra fuerza de voluntad.

 

 

La fuerza de voluntad es como la batería de un móvil, se gasta y además tenemos la que tenemos. Y debemos esperar al día siguiente para recargarla.

Con esa “batería”, podemos hacer un determinado número de cosas al día, ni más ni menos. Si te fuerzas a hacer demasiadas cosas en tu día a día, es probable que termines desquiciado o, peor aún, que pierdas la salud en el intento.

¿Dónde está el truco entonces? ¿Por qué hay personas que parecen llegar a tanto? El truco está en los hábitos. Gracias a ellos podemos convertir las tareas difíciles en fáciles, no desgastarnos y utilizar la energía en aquellas acciones que realmente merecen la pena.

Cada vez que tenemos que pensar en hacer algo, debilitamos nuestra fuerza de voluntad. Si lo hacemos en modo automático, no es necesario pensar, y, por lo tanto, nuestra fuerza de voluntad permanece intacta. Pero para ello, necesitas crear un hábito.

¡QUIERO SABER YA CÓMO CREAR MIS HÁBITOS!

 

Bien, pues vamos a ello. Voy a darte algunas claves que te ayudarán mucho a cambiar tus hábitos sin peligro de que abandones por el camino.

1. DEFINE TUS METAS

Tiene que haber un “para qué”, es decir, para qué hago ese hábito que quiero conseguir. Si te dispones a adquirir un nuevo hábito simplemente por el hecho de hacerlo, es posible que lo abandones. La potencia de los hábitos es que van ligados a metas concretas.

Por tanto, antes de comenzar a cambiar hábitos, es necesario que establezcas tus objetivos. Escribe todas tus metas, y ordénalas en función de su importancia. Luego, identifica qué hábitos te ayudarían a conseguir esos sueños, es decir, vas a anclar nuevos hábitos a tus metas.

2. EMPIEZA POR UN SOLO HÁBITO

Somos impacientes por naturaleza. Cuando queremos algo, lo queremos para “ya”, y eso muchas veces hace que nos domine el ansia viva y no seamos capaces de sobrellevar el esfuerzo que supone el cambio. Por eso, mi principal consejo es que te enfoques únicamente en un hábito cada mes. Podrá parecer poco, pero en un año habrás cimentado 12 nuevos hábitos, y eso es algo que mucha gente no consigue ni a lo largo de su vida entera.

3. NO FALLES NI UN SOLO DÍA

Para construir un hábito, necesitas repetirlo diariamente, hasta que se consolide y no necesites usar fuerza de voluntad para llevarlo a cabo. Solo así, podrás utilizar esa fuerza de voluntad para crear un nuevo hábito. Te propongo que durante treinta días no falles ni uno solo, que tu compromiso sea absoluto, y te lo tomes realmente en serio. Si vas a caminar 10.000 pasos todos los días, te lo tomes como algo sagrado. Y si llueve, truena o hay un apocalipsis zombie en tu barrio, busques una alternativa, como sumar pasos caminando por el pasillo de tu casa o subiendo las escaleras de tu edificio. Lo importante es no fallar.

4. MEJOR HACER UNA PORQUERÍA DE HÁBITO QUE NO HACERLO

Si tu día ha sido un completo desastre y se te ha ido de las manos el control del tiempo, intenta al menos cumplir con una “versión reducida” de tu hábito. Si hoy no pudiste entrenar, por ejemplo, haz unos estiramientos antes de irte a la cama. Lo importante es que cumplas con tu compromiso, aunque sea con una acción mucho más pequeña.

5. ANOTA TUS HÁBITOS

Sin lugar a dudas, el primero de todos los hábitos y que nunca te debes saltar es apuntar tus hábitos. El hecho de anotar un hábito concluido no solo te afianzará en tu objetivo. Además te aportará una dosis extra de entusiasmo en forma de dopamina que te recompensará el esfuerzo.

6. ESCRÍBELO

Escribir cuándo y dónde vas a hacer un hábito aumenta exponencialmente la posibilidad de realizarlo. No es lo mismo pensar “tengo que hacer ejercicio” que escribir “cada día, después de desayunar, voy a dar un paseo por el parque, y hacer mi tabla de ejercicios”. Es una especie de promesa contigo mismo y funciona.

7. COMIENZA POCO A POCO

Hay una palabra en inglés, momentum. Su traducción en español es complicada porque significa la fuerza y la velocidad que adquiere un objeto cuando echa a andar. Es como una gran bola de nieve: al principio cuesta mucho moverla, pero, una vez que coge velocidad, prácticamente no hay que hacer fuerza. Con los hábitos pasa algo parecido: lo realmente complicado es empezar. Por eso, lo mejor es empezar con una minitarea sumamente fácil que no te asuste.

Por ejemplo, si quieres caminar 10.000 pasos, tu primera tarea será comprar una pulsera de actividad y ponértela. Punto. Si consigues empezar a controlar tus pasos, a lo mejor te da por llegar a los 5.000, y eso es perfecto porque habrás echado la bola a rodar. Los siguientes trozos de tarea los eliges tú, pero si empiezas en pequeño, al menos te habrás asegurado el comienzo, que, sin lugar a dudas, es la parte más dura.

8. PRÉMIATE A TI MISMO

Cuando hagamos las cosas bien, no nos olvidemos de premiarnos.

Cada vez que termino un hábito y lo apunto, estoy segregando dopamina y, como recompensa, hago algo que me apetece, me doy un premio. Además, es un incentivo. Pospongo algo que me apetece y me lo doy como premio por haber completado un hábito.

9. ¿Y POR DÓNDE EMPIEZO?

Es muy difícil que yo te diga por dónde empezar, cuál es el primer hábito que debes formar, pero la mejor manera de romper el círculo vicioso de pensamientos que solemos tener es cambiar la bioquímica del cerebro. Para lograr esto hay tres hábitos fundamentales en los que yo me concentré. Son la comida, la meditación y el deporte. El sueño también es muy importante, pero cuando trabajas los tres primeros, verás que es mucho más fácil que duermas correctamente.

Para empezar con un hábito, éste tiene que ser factible, porque, de lo contrario, te desanimarás, abandonarás y tu autoestima se verá dañada.

Cambiar tus hábitos de comida te llevará un tiempo y un esfuerzo considerables, y abordarlo al principio es peligroso. La meditación es costosa al principio y hasta que no lleves dos meses por lo menos, no empezarás a notar sus beneficios. Sin embargo el deporte es inmediato. Notarás los beneficios desde el primer día: las endorfinas te inundarán, te sentirás mejor y adelgazarás. Notarás que tienes más energía física y mental, reducirás tu estrés y estarás en condiciones de enfrentarte a tu círculo vicioso para convertirlo en el círculo virtuoso. Por lo tanto, yo comenzaría por el deporte y, una vez en marcha, atacaríamos a la alimentación, más tarde a la meditación y el sueño serán nuestros objetivos.

Las personas que consiguen todo lo que se proponen no son superhéroes. Son personas como tú y como yo, que desarrollaron hábitos muy poderosos que les ayudaron a conseguir sus metas. No son especiales por quienes son, son extraordinarios por lo que hacen.

Si quieres marcar la diferencia, tienes que construir hábitos que te hagan salir de tu zona de confort y te acerquen a tus sueños.

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